domingo, 13 de noviembre de 2016

ROYKSÖPP

Aunque son noticia por este nuevo single, sigue sonando en mi reproductor el último disco de los noruegos Royksöpp, acaso el mejor de los cinco que han editado, por más que sean todos buenos. La canción que traigo es una muestra de house de vieja escuela, melancólico, con una voz -y qué voz-, la de Jamie Irrepressible que nos recuerda a la de Antony Hegarty (de Antony and The Jonsons), pero sin su puntual histrionismo.
Aquí la versión en directo.

Royksöpp: "I had this thing" (de The inevitable end, 2015)

sábado, 29 de octubre de 2016

CARACOLES, CHÍNFANOS

Salir a la calle se convirtió en un problema de conciencia. Con las lluvias habían invadido las aceras miles de diminutos caracoles. Podía haber tranquilamente cien de ellos por metro cuadrado. Iba, para más inri, con el carro. Sara venía unos metros detrás, de puntillas. A cada paso se oía su prematura aniquilación, se sentía en la planta de los pies el crepitar de sus débiles conchas al romperse. Estoy seguro de que habrá quien disfrutaría de ello, como quien muerde avellanas más que por su sabor por su manera de romperse en la boca. Alguien como el que, hará un par de semanas, se dedicó a estampar contra la pared de un local comercial una decena de viruleros, nuestros inofensivos chínfanos. Sus cuerpos, todo patas, tachonaban el muro blanco de un modo indecoroso, grotesco, separados entre sí como medio metro. Tal vez el facineroso iba a la compra y sin detenerse los iba estampando con la bolsa que llevaba. 

A su pequeña memoria, la canción de esta semana.

Tindersticks: "My oblivion" (de Waiting for the moon, 2003)
 

viernes, 21 de octubre de 2016

CALADEROS

Esas preciosas treguas arrancadas al trajín enemigo del adentro... Hay que acertar en ellas a hacer algo productivo, es decir, algo que dé horizonte. Por ejemplo, en la tarde del sábado o del domingo, ojear webs o revistas musicales (Mondosonoro, Rockdelux), por sugestión escuchar un tema o dos de los grupos y discos que creemos que nos pueden gustar, y si nos gustan, escuchar el álbum entero, y si nos sigue gustando, ir escuchando los anteriores. Esas canciones, discos y grupos serán oxígeno para la semana entrante, con suerte para las semanas siguientes, y con mucha suerte uno de esos grupos cuyos movimientos seguiremos. 

Sé que así pierdo tiempo escuchando música que ni fu ni fa, o directamente más fa que fu, que con los clásicos de uno no se falla nunca, pero esa ilusión por dar con nuevos caladeros me mantiene tanto como la de dar con un nuevo poeta, no alguien con buenos poemas, sino un poeta. A propósito de esto, gracias al blog de uno de ellos, Álvaro Valverde, conocí a otro, Emilio Quintana, que, en el prólogo de sus Poemas escritos a lápiz, escribe esto: "Creo firmemente que en los 100 vinilos que editó Sarah Records en los años 90 hay más poesía que en toda la obra de Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Pablo Neruda y otra gente famosa que aparece en los manuales de literatura del siglo xx." Y qué bien me parece que alguien se atreva a decirlo tan claro. A mí me pasa con poetas hoy architenidos por referentes (Claudio Rodríguez sería un ejemplo). ¿Y no la hay -más poesía, digo- en la sencillísima armonía al paso del minuto 2:28 de esta canción que en tantos libros de presunta poesía? Di con su autor huroneando en una de esas revistas. Steven Wilson, pájaro raro, es un músico fogueado en el rock progresivo que, actualizando su sonido, ha dado en un disco notable de amplio espectro que me ha reconciliado un poco con los solos de guitarra saturada. Un nuevo amigo.

Steven Wilson: "Significant other" (de Transcience, 2016)

martes, 27 de septiembre de 2016

CONMIGO

El sol se oculta tras un islote dejándolo todo, mar y nubes, perdido. Como el guerrero que sólo consiente en pagar la derrota con su vida.

   -¿No quieres hacer la foto?
   -No, quiero llevármela.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

LOS TENUES REGRESOS


COLIRROJO


Vencido ya el verano
en el aire y en mí –bien me parece–
he abierto la ventana a un nuevo otoño,
y ahí estás el primero,
perchado en tu azotea, masticando
los cristales de algún sueño del mundo
hecho añicos hace ya tanto sueño.
Y el mundo, di, ¿será por ti, tú tan pequeño,
que hoy vuelve a ser el niño
que se deja lavar por el rocío                               
diáfano de lo puro, ese tu canto?
No puede ser monótono
si afinando la misma melodía
te ven soles y lunas.
Al contrario. Es la humana
desatención no más la que podría
pensar tál de labor tan acabada.            
Igual quisiera que mi decir fuese
decantación sin mengua, miga digna    
de ti y de tus secuaces,
porque cómo podría dejar ya de deciros,
secreto autillo, mirlo, cogujada,
amigo colirrojo,
tizón para más señas.


domingo, 18 de septiembre de 2016

GLOSAS A EDER (y III)



Lo bueno de vivir en pareja es que constantemente se puede entrar en éxtasis.
[Lo malo, que igual de constantemente se puede entrar en martirio.]

Admiramos a los que se fugan de las cárceles porque de alguna manera nos identificamos con ellos.
[Sí pero, igual que nos identificamos con un Fabrizio del Dongo, a través del que no somos.]

Es necesario releer los libros excelentes porque esos libros siguen siendo los mismos pero nosotros hemos cambiado.
[Es bueno seguir leyéndolos, desde luego, pero precisamente porque cambian con nosotros, pues los libros sólo existen en. Un mismo libro, en los sucesivos lectores que seré, no puede ser el mismo libro.]

Una de las sorpresas que nos da la vida es que acabamos conociendo, en carne y hueso, a Madame Bovary.
[Mientras no nos toque el papelón del parapoco Charles…]

Estando ya mi casa sosegada he oído el zumbido de un mosquito y se acabó el sosiego.
[De acuerdo con que no podemos tolerar su presencia sabiendo que cuando estemos a punto de dormirnos zumbará a dos centímetros de nuestro oído para después sangrarnos cuantas veces quiera, pero su captura será tal vez la aventura cinegética más apasionante a nuestro timorato alcance, y nuestro animal se sabrá más en comunión que nunca con el mono que fue (hasta el sábado, que hay partido).]

Enamorarse es gratuito, otra cosa es si uno se ve correspondido.
[Y ese amor, que no nos cuesta nada, vale por todo.]

Si se contempla un río el tiempo suficiente acaba revelándonos su secreto.
[Y ese secreto será: No hay ningún secreto.]

Piensa mal de ti mismo y acertarás.
[Seguramente, pero de qué nos sirve acertar así.]

Estaría bien que todos los alcaldes leyeran a Montaigne.
[Estaría mejor que bien, pero sin picar tan alto yo me conformaría con que un presidente del Gobierno leyera algo que no fuese el Marca.]

Hay aforismos en el aire que hay que cazar como si fueran mariposas.
[Hay poemas en el aire…]

En todo matrimonio que dura el hombre acaba vistiendo como le gusta a su mujer.
[Me temo que un poco. Lo importante es no perder el pírrico orgullo de prohibirla que tire aquel calzoncillo raído, con diferencia el más cómodo, que resiste como el último mohicano del cajón en el ángulo oscuro, aunque no se nos ocurra ponérnoslo salvo en los días que estamos de rodríguez, porque nos caería la del pulpo.]

En los restaurantes chinos siempre parece que entre los camareros hay algún agente de Fumanchu.
[Y al ir al baño antes de acostarte sabes que fue él quien te sirvió.]

Que nadie te necesite te convierte en un inútil.
[Pero quiero pensar que se puede no ser necesario y sin embargo hacer un poco mejor la vida de otros (escribiendo buenos libros, se me ocurre).]

La memoria es un espléndido bosque de alimañas.
[… y de gamusinos.]

El deseo que se convierte en amor nos saca de la locura del deseo indiscriminado.
[… para meternos en la del amor a jornada completa].

La mayoría de las viudas de los grandes escritores se convierten en brujas.
[Hombre, la mayoría… Lo que pasa es que su entrada en escena es tan sonada…]

En las épocas de paz la guerra es interior.
[Si se refiere al interior de la persona, esa guerra no conoce tregua; si al del país, rara vez. Sin ir más lejos, España se encamina hacia la III Guerra Electoral.]

Podemos aprovechar nuestras visitas al dentista como ejercicios de estoicismo.
[Estoy cismo, estoy hasta los mismísimos, estoy por pedir un crédito…]

Hay que tener varios sueños en la vida por si falla el sueño principal.
[Muy bien, pero de uno en uno, que es la única manera de que no fallen.]

sábado, 17 de septiembre de 2016

YO LA TENGO

Hay música que apetece escuchar cuando llega más o menos el otoño y volvemos a lo nuestro. Reconforta regresar a los Ya lo tengo más tranquilos (pocos grupos con un contraste tan marcado entre furia y estatismo, con registros aparentemente tan alejados como el shoegaze y la música melódica de los 50). 30 años de carrera, una veintena de discos y decenas de joyas, entre las que dejo aquí este "Take care", versión de una canción de Big Star, "Tears are in your eyes" , "Today is the day" o "Autumn sweater".

Yo la tengo: "Take care" (de Summer sun, 2003)

jueves, 15 de septiembre de 2016

LOS PEONES

Pierdo la reina en un descuido tonto. Mi padre me ofrece rectificar el último movimiento, pero rehúso. El juego es así, la vida es así. Consigo neutralizar la desventaja en parte gracias a algún elegante desliz de mi oponente. El final da para un aforismo, o para final de un poema, que es el mejor destino que puede tener un aforismo: La mayoría de las partidas las ganan los peones.

miércoles, 24 de agosto de 2016

GLOSAS A EDER (II)



El sexo se está convirtiendo en una especie de deporte.
[Y resulta pavoroso pensar que la única educación sexual de tantos adolescentes y jóvenes es la pornografía.]

Si tú me dices ven voy, pero no lo dejo todo.
[Que se entere de una vez la poesía.]

Las mujeres muy guapas tienen una sexualidad caótica.
[Espero que mi señora sea la excepción.]

Los días azules de la infancia se pueden revivir en los días grises de París.
[Y en los días azules en el pueblo. Claro que habría que saltarse la siesta para ir a poner petardos en las boñigas, y no hay ni ganas ni boñigas).]

De niño el día de Reyes es mágico porque se reciben regalos, de adulto puede volver a ser mágico porque se hacen regalos.
[Siempre que sea a un niño que aún viva en esa magia (dejemos para otra vez el descreído “engaño”).]

Es asombrosa la rapidez con la que nos recuperamos de las catástrofes personales.
[No sé. Eso sólo lo puede saber uno de sí mismo, y un caso no hace categoría. La procesión va por dentro.]

Si recordamos un magnífico poema de memoria tenemos una mínima parte del cerebro sublime.
[¿Y si recordamos uno nefasto se nos puede pudrir otra?]

Uno de esos que sólo van a las playas para ver el simétrico milagro.
[“El simétrico milagro” debería servir para lavar automáticamente la mala prensa del eufemismo. Sólo habría que denostar los malos, naturalmente. Como este: “Uno de esos que sólo van a las playas nudistas para ver los pechos, las nalgas y el etcétera.”]

A veces nos salva el segundo apellido.
[¿Va por mí?]

No es fácil decir algo que no sea una estupidez en 140 caracteres.
[Curioso, aquí hay decenas de ejemplos que lo desmienten.]

El tonto en cuanto ve una frase inteligente enseguida la quiere modificar.
[Touché.]

Hay dos tipos de personas: las que nos alegran cuando vienen y las que nos alegran cuando se van.
[Y, con suerte, un tercero, las que nos alegran cuando se quedan.]

Cuando el pensamiento y su expresión llegan juntos surgen los mejores aforismos.
[Y los mejores poemas, y los mejores poemas.]