domingo, 19 de febrero de 2017

SUMA (Y RESTA) Y SIGUE

Fin de semana en León. Un puesto con buenos libros apenas me redime de la congoja con que bajo por una de las costanillas que dan a la plaza del Grano. No, no ha sido una pesadilla, ahí están los burdos camiones, las burdas vallas que los protegen, el burdo policía municipal que hace guardia por si acaso (ya sé que no es culpa suya tan mendaz misión, pero eso no deja de convertirle en un elemento inarmónico entre la armonía que le rodea). La plaza está preciosa, con ese verdín que le sale con los primeros días templados, con sus enormes árboles y la canción eterna de la fuente, ajena a la ceguera de nuestro tiempo. Sonríe al sol como el inocente pavo que no advierte el cuchillo con que le van a dar matarile.

No era el único réquiem que entonar. A apenas doscientos metros, ya sin cartel, con una vela que alguien dejó entre verja y puerta, el último refugio, el único bar al que ya acudía de tanto en tanto. Uno de esos pocos bares a los que se podía ir solo sin que le hicieran sentir incómodo, pues sus parroquianos iban a lo mismo, sin preocuparse de las pintas de los otros; donde se podía escuchar alguna canción en condiciones mientras se leía el Mondosonoro, donde uno dejaba que el tiempo se escurriera sin prisas como el hielo de la copa que apuraba mientras miraba a la calle y pensaba en sus cosas; donde, en fin, compartimos tantos momentos y tantas risas con amigos, dentro y fuera, dependiendo del calor y de la actividad. Sus dueños, dos hermanos que parecían creados para llenar de significado la palabra "estantigua", eran finos como pocos, rapidísimos en la réplica, con una paleta de colores en el ingenio se diría que infinita, y eso siempre serios, como corresponde. Lo difícil era entenderles a partir de las tres. Sería interminable el relato de las mojigangas que recordamos a ambos arañones. Queden en el recuerdo. 

Le cae a uno otro año y parece que se recrea en un plañiderismo de abuelo cebolleta, tal es el del recuento de los bares que han ido cayendo: Woodstock, Parroquia, Plástico, En obras, y otros no tan habituales pero alternativos (Octubre rojo o La sal). Nunca pensamos que el Local pudiera cerrar. Sus dueños parecían inmortales detrás de la barra. ¿Con qué ojos les veremos ahora al cruzarnos por la calle, despojados de tal condición mítica? Y nosotros, ¿a qué perrera iremos ahora?

En su honor la canción de este sábado ya domingo, oída por primera vez allí.   

Bomfunk MC´s: "Freestyler" ( de In stereo 1999)


viernes, 17 de febrero de 2017

PLAZA DEL GRANO, PLAZA DEL LLANTO



Tanto fue el cántaro a la fuente de la plaza del Grano que acabaron por romperlo, es decir, por romperla. 

La historia es conocida. La obra pública da de comer a mucha gente y de medrar a otra mucha. Da igual que sea un mamotreto para organismo oficial que luego no se va a usar o una plaza única en Europa por su original empedrado medieval. Hay que dar contratos a las empresas que nos han pagado la campaña electoral. Lo que sobre de esos contratos hinchados, ya se sabe, un Jaguar por aquí, un bolso de 4000 euros por allá, y un largo etcétera. Es tan fácil como dejar de conservar, forzando el deterioro de las cosas, para luego “tener que” reformar.
En este caso, además, indigna el oscurantismo con que se está obrando. El proyecto, que debería ser público, no lo es. De buenas a primeras metieron maquinaria pesada y levantaron una de las aceras que da a la plaza, la que corre paralela a la románica iglesia de santa María del Camino. Parece ser que levantarán todos los cantos para colocar debajo una solera, siendo su natural asiento de tierra, asiento que ha resistido siglos y que los seguiría resistiendo. Sucede, ya ven, que de vez en cuando uno de esos cantos, por el empuje de las raíces de los dos grandes álamos que escoltan a la fuente o por vandalismo, se levanta, o aparece en la taza de ésta. Y sería tan fácil como volverlos a colocar en su sitio o reponerlos (será por piedras). Pero claro, eso no da dinero. Arguye el ayuntamiento del PP que es necesario mejorar la movilidad en la plaza, anunciando el ensanche de las aceras (y con ello la pérdida de superficie del enchinarrado) y quién sabe si plataformas para las terrazas que allí hay (ya digo que nada hay claro, o al menos público). Les apoya Ciudadanos.
Cuando empezó el runrún de la reforma de la leonesa plaza del Grano, uno quiso defenderla a su manera, en prosa y verso. Prensa local aparte, la noticia no ha tenido apenas repercusión. Algunos leoneses se han manifestado contra la reforma, pero a la manera de los leoneses. Aún recuerdo las imágenes de los habitantes de Riaño armados con sus sombreros de papel frente a las armas, bien reales, de la Guardia Civil. No, esto no va a ser Gamonal. Con todo, se ha creado una plataforma, "Salvemos la plaza del Grano", y una recogida de firmas.
Enhorabuena al alcalde por hacernos comprender a los leoneses mejor esta nuestra canción: “Paso la vida llorando y suspirando, León por ti.” Y que le aproveche.  

domingo, 5 de febrero de 2017

domingo, 29 de enero de 2017

SHOEGAZE

Slowdive: "Star roving", single, 2017

Si se han cumplido 20 años del primer disco de Daft Punk, 22 han pasado desde el último de Slowdive, pioneros del shoegaze, estilo surgido en Reino Unido a principios de los noventa. Es bonito el origen de la palabra. Estos músicos sepultaban sus sonidos en capas de distorsión mientras tocaban mirando hacia un suelo sembrado de pedales, manteniendo una actitud ensimismada y distante respecto al público, "mirándose los zapatos". Al borrador oscuro de ese muro de decibelios lo sobrevolaba el verso claro de unas melodías limpias y unas armonías sencillas, a menudo, como en el caso de Slowdive, con juego de voces chico-chica. A Rachel Goswell la oímos aquí. Neil Halstead se ha labrado una sólida carrera en solitario. Ambos, ante la desbandada de los miembros originales de Slowdive tras su siempre delicado (eso dicen) tercer disco, fundaron Mojave3, bajando revoluciones con resultados aún mejores, a juicio de uno, que los logrados con la banda madre.  

Al marginal shoegaze se acabó imponiendo al otro lado del Atlántico el grunge, en cuyo germen influyó, y, en Inglaterra, el brit-pop, pero la influencia de los Mybloody Valentine, Ride o Slowdive se aprecia en numerosas bandas actuales (The Raveonettes, The pains of being pure at heart...) y en estilos afines como el dream pop. Slowdive se reunieron el pasado año para hacer una gira. Se sospechaba que podrían estar gestando material nuevo. Este "Star roving" que lo confirma es una excelente noticia para sus fans, entre los que nos incluimos, of course.

(Más de Slowdive).



viernes, 27 de enero de 2017

TRADUCIENDO

No palabras o versos. Timbre, brillo, textura. Lo que hay que preservar a toda costa es el color de ese sonido.

domingo, 22 de enero de 2017

DAFT PUNK


Aprovechando que su primer disco, Homework, un hito de la electrónica como lo eran por esos años los de Chemical Brothers o Prodigy, cumple veinte años, en la redacción nos damos el gustazo de traer para la parroquia unos cuantos temas de Daft Punk. Aquel trabajo alternaba canciones de aire funky como las míticas "Da funk" o "Around the world" (con el famoso vídeo rodado por Michel Gondry) con otras de un techno tan pogresivamente atrapador como inmisericorde. 

Con Discovery (2001), Daft Punk dejaron de lado el techno y la voz pasó a tener más presencia, firmando un disco más electropop que descolocó un tanto a sus seguidores. Se criticó el aire comercial de canciones como "One more time", su hit más reconocible hasta el reciente "Get lucky", y que en general se les fuera la mano con el autotune y el vocoder, aunque en realidad su presencia ha sido una constante en la carrera del dúo, así como el espacio para la melancolía (como en "Veridis quo") y las piezas más bailables como "Voyager", la canción de este sábado, que uno se ponía tres o cuatro veces mientras se preparaba, ay, para salir.

El tercer disco de Daft Punk, Human after all (2005), es sin duda el más flojo. Es una mezcla mal resuelta de todo lo anterior en diez cortes (contra los 16 y 14 de los discos precedentes) en la que apenas "Robot rock" y "Emotion" aguantan el tipo. Con todo, si ese mismo disco lo hubiera dado un grupo primerizo seguramente habría sido ensalzado en vez de vapuleado. Cruz -y privilegio- de los grandes.

En 2010 Daft Punk firmaban la banda sonora de Tron Legacy, reto que superaron con nota, con un sonido ambient que navega sutilmente entre lo retro y lo futurista. En 2013 llegó el trabajo más exitoso del grupo, Random Access Memories, que les permitió, sin perder sus señas de identidad, acceder a un público más amplio. A ello contribuyó la participación de mitos como Nile Rodgers (Chic) o Pharrell Williams. El disco no tiene desperdicio (uno lo pondría en el podio de lo que va de década, si no de siglo), pero tenemos especial cariño a "Within" (melancólica marcianada), "Instant crush", o esa locura para terminar que es "Contact".

Veinte años bailando, más de cogote que de pies, con Daft Punk. Pocos grupos tan sólidos, con tanta inteligencia para gestionar su enigmática imagen. Veinte años, y que dure.

Daft Punk: "Voyager" (de Discovery, 2001)

viernes, 20 de enero de 2017

INTO THE LIMIT

Nunca supe tan preciosa la inteligencia como al cuidado de un niño. Bueno, sí, al cuidado de dos. Elevada a categoría de arte, la paternidad es sin duda el arte de templar gaitas.

domingo, 15 de enero de 2017

MÚSICA ESTACIONAL

Hay un sabor añejo de regreso a lo más nuestro, ya sea el arropador otoño, el límpido invierno o la palpitante primavera (al verano, vacaciones aparte, no le ve uno tanta gracia). Recién empezado como quien dice el invierno, con el final de las navidades ya quiere uno ver señales que apuntan a la estación florida. Quizá sea algo psicológico, pero es sobre todo por el hecho de saber que vamos hacia más luz ("hacia más luz" no sería, por cierto, mal título para un libro de versos). Este anhelo, similar aunque por distintas causas al que nos hace desear el invierno o el otoño, es el que nos hace decir de una música que es buena para escuchar en tal estación. Así esta preprimaveral "Salt song", la canción de esta semana. 

How to dress well: "Salt song" (de Care, 2016)

sábado, 7 de enero de 2017

REGALO DE REYES

No ha sido mal regalo de reyes descubrir a London Grammar, grupo inglés con un solo disco que lanza ahora este sencillo como adelanto del segundo. Es de esas bandas condicionadas, a veces en exceso, por la voz de su cantante. La de Hannah Reid es poderosa, oscura, de una tesitura amplísima, y en nada envidia las de Lana del Rey o Adele. Pero las canciones que dan textura al grupo y le permiten ir más allá son aquellas en las que la guitarra y el teclado de los otros dos componentes, más los ritmos y el bajo, envuelven esa voz en un sonido a su vez oscuro y limpio, con un inusual respeto por los silencios. Gustan además de hacer versiones, como con el "Wicked game" de Chris Isaak o el "Nightcall" de Kavinsky que produjeran Daft Punk.

Los dos minutos largos a capella de este "Rooting for you" antes de que entre la orquesta, con la cámara acercándose y alejándose del bello rostro de Reid, son una delicia.


London Grammar: "Rooting for you" (single, 2016)


sábado, 31 de diciembre de 2016

ASÍ DE SIMPLE

Acaba otro año y con él la repetida sensación de que ha sido mucho y poco. Leo sólo poesía. Ha sido una suerte dar en estos días con dos libros de dos poetas. José Mateos me dice: "Todo es así de simple. Y lo olvidamos". Juan Marqués confirma: "A veces una tarde o un camino están ahí, no significan nada." Y pienso como siempre que es verdad, y envidio estos poemas en los huesos y sin embargo tan sólidos, y me pregunto cuándo seré capaz, como Eugénio de Andrade, de escribir con menos adjetivos. Ya sé que tampoco pasa nada, que hay ríos que van derechos y otros que se entretienen más, y que lo importante es que lleguen donde tienen que llegar y que, por el camino, acierten a fecundar los valles y riberas que son los corazones de los hombres. Pero ¿ven? Ya me adorno.

Sí, acaba otro año y yo quiero desear a todo el mundo lo mejor para el que empieza, y me despido de este con otro poema inédito que pretende indagar ese misterio y esa emoción de la última noche que quisiéramos no perder del todo. 


HISTORIA UNIVERSAL

Derramada la copa de la luna
sobre el negro tapete de la noche
su champán burbujea: las estrellas
en el aire sereno parpadean
de gusto, como ronronea un gato
al beberle a la madre su misterio.
Luego van apagándose una a una
como ascuas de un fuego hospitalario
hasta otra vez o nunca.
¿Quién podría decir que no fue un sueño?

Te fijas en la tuya –es tu secreto–.
Es su luz la bombilla
que alguien deja encendida para ti,
abejar de preguntas sin respuesta.
Pero cuánto te dijo su silencio.
¿Será desde ese copo
de nevada lentísima
que alguien emocionado te contemple
preguntándose acaso
cuándo nuestra burbuja, nuestra ascua?