miércoles, 21 de septiembre de 2016

LOS TENUES REGRESOS


COLIRROJO


Vencido ya el verano
en el aire y en mí –bien me parece–
he abierto la ventana a un nuevo otoño,
y ahí estás el primero,
perchado en tu azotea, masticando
los cristales de algún sueño del mundo
hecho añicos hace ya tanto sueño.
Y el mundo, di, ¿será por ti, tú tan pequeño,
que hoy vuelve a ser el niño
que se deja lavar por el rocío                               
diáfano de lo puro, ese tu canto?
No puede ser monótono
si afinando la misma melodía
te ven soles y lunas.
Al contrario. Es la humana
desatención no más la que podría
pensar tál de labor tan acabada.            
Igual quisiera que mi decir fuese
decantación sin mengua, miga digna    
de ti y de tus secuaces,
porque cómo podría dejar ya de deciros,
secreto autillo, mirlo, cogujada,
amigo colirrojo,
tizón para más señas.


domingo, 18 de septiembre de 2016

GLOSAS A EDER (y III)



Lo bueno de vivir en pareja es que constantemente se puede entrar en éxtasis.
[Lo malo, que igual de constantemente se puede entrar en martirio.]

Admiramos a los que se fugan de las cárceles porque de alguna manera nos identificamos con ellos.
[Sí pero, igual que nos identificamos con un Fabrizio del Dongo, a través del que no somos.]

Es necesario releer los libros excelentes porque esos libros siguen siendo los mismos pero nosotros hemos cambiado.
[Es bueno seguir leyéndolos, desde luego, pero precisamente porque cambian con nosotros, pues los libros sólo existen en. Un mismo libro, en los sucesivos lectores que seré, no puede ser el mismo libro.]

Una de las sorpresas que nos da la vida es que acabamos conociendo, en carne y hueso, a Madame Bovary.
[Mientras no nos toque el papelón del parapoco Charles…]

Estando ya mi casa sosegada he oído el zumbido de un mosquito y se acabó el sosiego.
[De acuerdo con que no podemos tolerar su presencia sabiendo que cuando estemos a punto de dormirnos zumbará a dos centímetros de nuestro oído para después sangrarnos cuantas veces quiera, pero su captura será tal vez la aventura cinegética más apasionante a nuestro timorato alcance, y nuestro animal se sabrá más en comunión que nunca con el mono que fue (hasta el sábado, que hay partido).]

Enamorarse es gratuito, otra cosa es si uno se ve correspondido.
[Y ese amor, que no nos cuesta nada, vale por todo.]

Si se contempla un río el tiempo suficiente acaba revelándonos su secreto.
[Y ese secreto será: No hay ningún secreto.]

Piensa mal de ti mismo y acertarás.
[Seguramente, pero de qué nos sirve acertar así.]

Estaría bien que todos los alcaldes leyeran a Montaigne.
[Estaría mejor que bien, pero sin picar tan alto yo me conformaría con que un presidente del Gobierno leyera algo que no fuese el Marca.]

Hay aforismos en el aire que hay que cazar como si fueran mariposas.
[Hay poemas en el aire…]

En todo matrimonio que dura el hombre acaba vistiendo como le gusta a su mujer.
[Me temo que un poco. Lo importante es no perder el pírrico orgullo de prohibirla que tire aquel calzoncillo raído, con diferencia el más cómodo, que resiste como el último mohicano del cajón en el ángulo oscuro, aunque no se nos ocurra ponérnoslo salvo en los días que estamos de rodríguez, porque nos caería la del pulpo.]

En los restaurantes chinos siempre parece que entre los camareros hay algún agente de Fumanchu.
[Y al ir al baño antes de acostarte sabes que fue él quien te sirvió.]

Que nadie te necesite te convierte en un inútil.
[Pero quiero pensar que se puede no ser necesario y sin embargo hacer un poco mejor la vida de otros (escribiendo buenos libros, se me ocurre).]

La memoria es un espléndido bosque de alimañas.
[… y de gamusinos.]

El deseo que se convierte en amor nos saca de la locura del deseo indiscriminado.
[… para meternos en la del amor a jornada completa].

La mayoría de las viudas de los grandes escritores se convierten en brujas.
[Hombre, la mayoría… Lo que pasa es que su entrada en escena es tan sonada…]

En las épocas de paz la guerra es interior.
[Si se refiere al interior de la persona, esa guerra no conoce tregua; si al del país, rara vez. Sin ir más lejos, España se encamina hacia la III Guerra Electoral.]

Podemos aprovechar nuestras visitas al dentista como ejercicios de estoicismo.
[Estoy cismo, estoy hasta los mismísimos, estoy por pedir un crédito…]

Hay que tener varios sueños en la vida por si falla el sueño principal.
[Muy bien, pero de uno en uno, que es la única manera de que no fallen.]

sábado, 17 de septiembre de 2016

YO LA TENGO

Hay música que apetece escuchar cuando llega más o menos el otoño y volvemos a lo nuestro. Reconforta regresar a los Ya lo tengo más tranquilos (pocos grupos con un contraste tan marcado entre furia y estatismo, con registros aparentemente tan alejados como el shoegaze y la música melódica de los 50). 30 años de carrera, una veintena de discos y decenas de joyas, entre las que dejo aquí este "Take care", versión de una canción de Big Star, "Tears are in your eyes" , "Today is the day" o "Autumn sweater".

Yo la tengo: "Take care" (de Summer sun, 2003)

jueves, 15 de septiembre de 2016

LOS PEONES

Pierdo la reina en un descuido tonto. Mi padre me ofrece rectificar el último movimiento, pero rehúso. El juego es así, la vida es así. Consigo neutralizar la desventaja en parte gracias a algún elegante desliz de mi oponente. El final da para un aforismo, o para final de un poema, que es el mejor destino que puede tener un aforismo: La mayoría de las partidas las ganan los peones.

miércoles, 24 de agosto de 2016

GLOSAS A EDER (II)



El sexo se está convirtiendo en una especie de deporte.
[Y resulta pavoroso pensar que la única educación sexual de tantos adolescentes y jóvenes es la pornografía.]

Si tú me dices ven voy, pero no lo dejo todo.
[Que se entere de una vez la poesía.]

Las mujeres muy guapas tienen una sexualidad caótica.
[Espero que mi señora sea la excepción.]

Los días azules de la infancia se pueden revivir en los días grises de París.
[Y en los días azules en el pueblo. Claro que habría que saltarse la siesta para ir a poner petardos en las boñigas, y no hay ni ganas ni boñigas).]

De niño el día de Reyes es mágico porque se reciben regalos, de adulto puede volver a ser mágico porque se hacen regalos.
[Siempre que sea a un niño que aún viva en esa magia (dejemos para otra vez el descreído “engaño”).]

Es asombrosa la rapidez con la que nos recuperamos de las catástrofes personales.
[No sé. Eso sólo lo puede saber uno de sí mismo, y un caso no hace categoría. La procesión va por dentro.]

Si recordamos un magnífico poema de memoria tenemos una mínima parte del cerebro sublime.
[¿Y si recordamos uno nefasto se nos puede pudrir otra?]

Uno de esos que sólo van a las playas para ver el simétrico milagro.
[“El simétrico milagro” debería servir para lavar automáticamente la mala prensa del eufemismo. Sólo habría que denostar los malos, naturalmente. Como este: “Uno de esos que sólo van a las playas nudistas para ver los pechos, las nalgas y el etcétera.”]

A veces nos salva el segundo apellido.
[¿Va por mí?]

No es fácil decir algo que no sea una estupidez en 140 caracteres.
[Curioso, aquí hay decenas de ejemplos que lo desmienten.]

El tonto en cuanto ve una frase inteligente enseguida la quiere modificar.
[Touché.]

Hay dos tipos de personas: las que nos alegran cuando vienen y las que nos alegran cuando se van.
[Y, con suerte, un tercero, las que nos alegran cuando se quedan.]

Cuando el pensamiento y su expresión llegan juntos surgen los mejores aforismos.
[Y los mejores poemas, y los mejores poemas.]

domingo, 21 de agosto de 2016

GLOSAS A EDER (I)



El texto de Enrique García-Máiquez reproducido aquí hace unos días certificaba el buen momento que atraviesa el aforismo en España, y continuaba resaltando la figura de Ramón Eder, “tal vez el autor más destacado de este apogeo, además de uno de sus pioneros.”
Ironías (Renacimiento), recoge tres libros de frases de Ramón Eder (Lumbier, 1952). Como el aforismo es prenda moldeable, y a veces incluso reversible, copio algunos de éstos con algunas peregrinas glosas: 

La transgresión siempre merece un castigo, o un premio.
[La transgresión siempre merece un castigo, que a veces es un premio.]

Lo bueno de leer muchas veces el mismo libro es que poco a poco se va convirtiendo en música.
[En una música ya conocida y amada. Y el placer anticipado por esa melodía, esa modulación, ese redoble...]

Cuando se escribe la única manera de no copiar a ciertos autores es, precisamente, haberlos leído.
[Salvo, ay, cuando se han leído, se han quedado dentro, y se ha olvidado que aquello era de otro (quien lo olvidó lo sabe).]

La gente verdaderamente inculta sólo se da en la ciudad.
[Aparte del ingenio que encierra ese inculta, sí que le parece a uno que en los pueblos se tarda más en mamar el cinismo y el resabio. Ahora bien, por inculto se puede tener el no haber visto un tomate en la mata como el no haber cogido un avión.]

Toda gran virtud está acompañada de un defecto correlativo.
[Por desgracia, este aforismo no es casi nunca reversible, pero qué belleza cuando la causa del defecto es esconder una virtud.]

En Madrid siempre le salían las cosas al revés, así que llamaba a la ciudad Dirdam.
[En mi ciudad, Cuna del Parlamentarismo y acaso del mismísimo Cervantes, allá por el valle de Sajambre, Custodio del Santo Grial, (meamos más lejos que los de Bilbao), en realidad las cosas ni salen ni entran, sino que no se mueven; ni están del derecho ni del revés, sino que no están; así que donde a la entrada del pueblo dice LEÓN, debería decir león (no es tan fiero el león, etc.)]

Las moscas son los absurdos ángeles del verano.
[Pues yo en verano los ángeles que veo –muchos– son a todo color. Pero volviendo al díptero, que en el pueblo donde veraneo es más rey que ángel por mucho que vuele, me ha inspirado uno de esos pensamientos injustos por ofensivos que bordonean en nuestra cabeza como la dichosa canción del verano, y que querríamos olvidar pero no podemos, porque salió en endecasílabo: “En el pueblo, comido por las moscas”...]

Enamorarse de viejo es una fiesta en el infierno.
[Errata. Sin duda el autor quiso decir “una fiesta en el invierno”. Lo que es una fiesta en el infierno es enamorarse de adolescente.]

Ser buena persona es tan difícil que muchos ni lo intentan.
[Ni intentan educar para ello a sus hijos. Les educan para que no les coman la merienda. También ahí hay un “fondo de tristeza” que acompaña a esa “emoción muy honda” de la paternidad.]

Los viajes en tren siempre tienen algo de novela de Agatha Christie.
[Tenían, ay, tenían.]