sábado, 20 de abril de 2024

LA CANCIÓN MÁS BONITA DEL MUNDO

De vez en cuando obligo a mi señora a escuchar "la canción más bonita del mundo". "¿Y cuántas canciones más bonitas del mundo hay?" Lo fueron esta de M83, esta de Alexis Taylor, esta de Air... Pero ahora lo es "Capricorn", de los neoyorquinos Vampire weekend. Es éste un grupo muy exitoso, y quizá por ello no le he prestado atención hasta ahora. A falta de una escucha más esmerada, puedo decir que son muy originales y talentosos, y que tienen ese no sé qué que al final no tienen tantos. En "Capricorn", la calidez y calidad de voces y arreglos van por delante. Todo me parece en su punto: la reverb de la voz, el solo de piano, que no puede ser más sencillo, los redobles de la batería, incluso los sonidos más ríspidos, sabiamente saturados para hacernos apreciar la vuelta a la serena estrofa, por no hablar de la punzante letra, una anatomía de los 40 años ("too old for dyin´ young, too young to live alone"). Aquí hay tomate.

 

Vampire weekend: "Capricorn" (de Only God was above us, 2024)

Aquí en precioso acústico, con violín y los coros de Amber Coffman.


sábado, 6 de abril de 2024

MAXIM

Maxim Richarz, "Maxim", compositor y cantante alemán del 82, acaba de editar un disco precioso, Nachtigall (ruiseñor). RAHELTocotronicRAR... La escena pop alemana no deja de dar nombres que renuevan ese agrado de confrontar la finura melódica con la aparente aspereza de su lengua. "Bach hablaba con Dios en alemán", dijo un día para mi asombro un amigo y compañero. Le pregunté enseguida de quién era ese perfecto y rotundo endecasílabo. De nadie, respondió quitándose importancia. Observen que en su aserto Bach no hablaba a Dios, sino con Dios. En un poema de Hilo de nada que dediqué a mi herramienta de trabajo, una flauta Muramatsu, agradecía yo, entre otros dones, el de poder "hablar con Bach, a Bach, de Bach, por Bach". Pero cerrando la cuña y volviendo a Maxim, "Ich warte" (algo así como "estoy esperando") resume las virtudes del cantautor: una voz un punto quebradiza, un ritmo casi krautrock que conduce a la canción como una locomotora, efectivos arreglos y coros y una producción fresca para pensar, siquiera por cuatro minutos, que después de todo el mundo no está tan mal hecho.

Maxim: "Ich warte" (de Nachtigall, 2024)