martes, 9 de julio de 2013

SÓLO ESTE MOMENTO

     Quizá lo mejor que me ha dado esta bitácora es que le nacieran unos pocos poemas a sus prosas. Será al revés esta vez, y como casi siempre que juego a verter el verso a prosa lamentaré no haber sabido decir con más lo que en claro se ha dicho con menos.

     Caminaba pensativo hacia la presa, lejos de mí y de todo. Y allí, en aquel lugar, me esperaba la paz que yo a mí me negaba. Quede para la música del verso desglosar la minuta del prodigio. Diré sólo que nadie había allí, salvo acaso mi infancia esperándome, que al agua tutelar eché una a una las penas, y ninguna flotaba, y que mientras me secaba al aire cálido de julio, a falta de papel arranqué una rama seca al sauce que allí sueña y anoté sobre ella unas palabras, tributo agradecido al piadoso, fiel dios del instante. 



















No hay comentarios:

Publicar un comentario